Santo Domingo, R.D.– El periodista y empresario de la comunicación, Dany Alcántara, está envuelto en un rollo de fuertes críticas por sus recientes declaraciones dirigidas contra el presidente del Grupo Telemicro, Juan Ramón Gómez Díaz, provocando una ola de cuestionamientos en el ámbito mediático nacional. Su postura ha sido catalogada por diversos sectores como contradictoria y carente de coherencia, reavivando el debate sobre la responsabilidad ética en el ejercicio del periodismo.
Alcántara ha lanzado un nivel de comentarios fuera de lugar y públicos contra Gómez Díaz, señalando supuestas prácticas y decisiones empresariales. No obstante, dichas acusaciones han generado sorpresa entre comunicadores, analistas y ciudadanos, quienes recuerdan que el propio Alcántara formó parte del Grupo Telemicro durante años y, según apuntan, respaldó sin objeciones las mismas políticas que ahora cuestiona con dureza.
Voceros del sector comunicación señalan que este cambio repentino ha despertado inquietudes sobre la credibilidad del periodista.
“Cuando alguien critica hoy lo que defendió durante tanto tiempo, la sociedad necesariamente se pregunta por la motivación real detrás de ese discurso”, comentó una fuente del sector que prefirió mantener el anonimato.
El debate ha escalado en redes sociales y espacios de análisis, donde muchos usuarios y comentaristas han calificado la postura del comunicador como un ejemplo de “doble moral”, resaltando que esta inconsistencia afecta la confianza del público en los mensajes emitidos desde plataformas mediáticas.
Especialistas en comunicación recuerdan que el periodismo crítico es vital en una democracia, pero advierten que la coherencia y la transparencia son pilares fundamentales para sostener la credibilidad. En ese sentido, consideran que acusar a otros de prácticas previamente respaldadas compromete la integridad del mensaje y dificulta la construcción de un debate serio.
Hasta el momento, Juan Ramón Gómez Díaz no ha ofrecido declaraciones sobre la campaña pública de Alcántara, mientras el tema continúa generando discusiones sobre ética profesional y responsabilidad comunicacional en la República Dominicana.


