Santo Domingo, RD. – La mayoría de los sectores de la sociedad dominicana han manifestado su preocupación y reclaman la destitución del director de la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (OPRET), Rafael Santos, luego de que este admitiera que durante cinco años de gestión no se realizó el mantenimiento adecuado a las plantas eléctricas de emergencia del Metro de Santo Domingo.
Las declaraciones del funcionario, dadas a conocer recientemente, apuntan a que no se verificaron los niveles de combustible, no se revisaron las baterías periódicamente y no se dieron los mantenimientos correspondientes a los equipos que garantizan la operación del sistema ferroviario ante fallos eléctricos. Estos elementos son considerados esenciales para la seguridad y continuidad del servicio que moviliza diariamente a cientos de miles de usuarios.
La revelación ha generado reacciones inmediatas de ciudadanos, especialistas en transporte, dirigentes sociales y analistas, quienes califican la situación como un grave descuido administrativo y exigen acciones contundentes por parte del Gobierno.
Según los críticos, las fallas reportadas en el sistema durante las últimas semanas evidencian un deterioro en los protocolos de supervisión y mantenimiento, lo que pone en riesgo la eficiencia del Metro y afecta la movilidad del Gran Santo Domingo.
Los sectores consultados consideran que, tras las admisiones del propio director de la OPRET, su continuidad en el cargo resulta “insostenible” y que se requiere una reestructuración inmediata para restablecer la confianza en el sistema de transporte masivo.
Hasta el momento, las autoridades no han emitido una posición oficial sobre las solicitudes de destitución.


